¿Estoy siendo maltratada/o?
Puede parecer una pregunta de lo más extraña y hasta aparentemente sin sentido, pero de eso no tiene nada, como te lo explicaré más adelante.
¡Te sorprendería saber que hay muchas personas en todo el mundo, que viven en condiciones de violencia encubierta y ni les pasa el pensamiento por la cabeza!
Es fácil confundirse, tomando en cuenta que hasta hace muy poco tiempo ni siquiera se hablaba del tema en voz alta. Quienes tienen la desgracia de vivir en esta condición, se sienten avergonzados consigo mismos y con los que los rodean (familia, amigos y seres queridos), por lo que no lo dicen... y lo más fácil es hacer como que no pasa nada, convencerse de que sólo es un mal día, que la otra persona sólo está de mal humor, pero en algún momento se le pasará, que el carácter de la pareja es así, etc etc.
Y la cruda realidad, es que no, no pasa. O más bien... si pasa, pero vuelve a repetirse una y otra vez., cada vez con peores consecuencias.
Es lo que en Psicología llamamos "El triángulo del dolor" (nombre definido por el Dr. Ernesto Lammoglia en su libro del mismo nombre) el cual en pocas palabras consiste en recibir un castigo o maltrato, más tarde que el agresor pida perdón, y una breve temporada de "luna de miel"; después otra agresión se presenta y todo comienza de nuevo. Y no necesariamente ser maltratado/a depende de recibir un golpe o un empujón.
Pueden ser comportamientos más sutiles, como controlarte en todo: a quién ves, criticar a tus seres queridos y/o aquello que puede ser muy importante para ti, como te vistes, a las "tonterías" que dices, en fin, a cualquier cosa que digas o hagas. Puede implicar también el no dar dinero para tus necesidades o las del hogar familiar, controlar cada gasto que haces y reprochártelo, entre otras cosas.
Al principio puede ser que no te afecte, porque el tono de los comentarios puede ser de modo conciliador ("sólo estoy bromeando, no sé porqué te molestas"), pero eso va cambiando con el tiempo y si TÚ no pones límites firmes y claros a esos comentarios y "bromitas", créeme que lo vas a pagar muy caro en el futuro. Y no sólo tú, sino también tus hijos.
Más adelante el tono de broma se va transformando en actitudes de desprecio , enojo, ira (fuera de toda proporción) y finalmente, en violencia, de la cual por supuesto, eres el/la causante porque :"tú no haces lo que yo te digo, por eso me haces enojar". ¿Te suena?
Mi intención al compartir contigo esta reflexión, es que si ves cosas del comportamiento de tu pareja que no te terminan de agradar (aún desde el noviazgo), no te quedes en la falsa paz, quieras convencer a ti mismo/a que todo va a pasar si no le haces caso o de que estás viendo "problemas donde no los hay". Créeme, los va a haber si no marcas tus límites. La persona que maltrata siempre te va a estar probando, para saber dónde lo vas a dejar llegar. Tu valor como persona, tu dignidad y el respeto que deben tener por ti los demás ¡no es negociable!.
Nadie tiene el derecho de decirte quién eres o de decidir qué es lo mejor para ti. El decirle desde un principio a quién se convierte en tu pareja "éste es mi límite de tolerancia y de aquí no vas a pasar nunca", ese simple hecho, puede evitar que vivas una vida de infierno, un terrible divorcio o incluso perder la vida en un futuro y dejar hijos huérfanos. ¿Vale o no la pena?
Si ya pasaste al punto de no retorno, en que vives con angustia y miedo, pues cánsate ya y busca ayuda. Siempre hay asociaciones que pueden apoyarte.. Ve a terapia si tienes la oportunidad, pues nada sobra, todo suma.
Y si algo en el comportamiento de tu pareja te hace sentir humillación, dolor, molestia o cualquier otra sensación de incomodidad, cree en ti y házle caso a tu instinto, porque eso, cariño, no es normal y no tienes porqué tolerarlo. Más adelante seguiremos hablando de éste tema y de las posibles alternativas de solución.
Pero todo empieza contigo, y el cambio debe darse en ti, tal vez la otra persona nunca cambie, pero si tú cambias y te paras en otro lugar, con más respeto por ti mismo/a y sin tolerar aquello que te daña, todo a tu alrededor va a cambiar, ¡no lo dudes!.
Es correcto todo lo que dices, muchas veces nos damos cuenta del maltrato propio o de otra persona ya cuando lleva años sucediendo. Me encantó el artículo!
ResponderBorrarGracias por comentarlo!
BorrarExcelente reflexión, gracias!
ResponderBorrarGracias a ti!
BorrarWooooooooooow Gaby. Gracias
ResponderBorrarA ti por leerlo!
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